Carcinoma en el hígado

Mi suegro sufre hace años un problema hepático a raíz de una infección en su juventud. De hecho tiene un carcinoma en el hígado y le han quitado unos pólipos en la vejiga para lo cual le están dando quimio. En su día también le dieron quimio para las manchas del hígado y cada 15 días necesitaba una transfusión de la sangre. Empezamos en junio 2011 a tomar la planta kalanchoe para el hígado.

(clic en pestaña verde para ver más información)

+ info

Cáncer de mama

A María Isabel, de 47 años, en febrero de 2007 le diagnostican un cáncer de mama denominado “carcinoma ductal infiltrante”. El tumor mide cerca de 3 cm de diámetro.

(clic en pestaña verde para ver más información)

+ info

Cáncer de mama infiltrante

Hola me llamo Esther y tengo 32 años, hace 5 meses me diagnosticaron un cáncer de mama infiltrante (el más raro de los cánceres de mama y el más agresivo) con metástasis en ovarios, mediastino, zona supraesternal, varios puntos en hueso... además de que el bulto del pecho medía 7 x 8 y el ganglio de la axila 8 x 8.

(clic en pestaña verde para ver más información)

+ info

Glioma al quiasma óptico (tumor cerebral)

A mi madre le diagnosticaron en julio del año 2010 un glioma al quiasma óptico (un tumor cerebral). Nos dijeron que no había ningún tratamiento a hacer, ni operar, ni quimioterapia, ni radioterapia. Nos enviaron a casa a morir, nos dieron de máximo un año de vida, con un pronóstico del año horroroso.

(clic en pestaña verde para ampliar la información sobre este testimonio)

+ info

Adenocarcinoma de uraco

Yo era de los que pensaban que a mí nada grave me podía pasar. Pero mi cuerpo hacía tiempo que me enviaba señales; algo no iba bien. Hasta que un día de enero, al acabar de orinar, vi unas pequeñas gotas de sangre que me asustaron. Fui al primer urólogo que encontré en Lleida. Me hizo una visita rápida con ecografía incluida, pero no supo ver nada y me mandó un TAG. Entonces pudimos ver que tenía un tumor en la vejiga urinaria. El médico, sin muchas dilaciones, se lanzó a hacerme una RTU (biopsia) y a pedir una anatomía patológica con las muestras de la operación. Los resultados del laboratorio no fueron muy acertados —carcinoma de células transicionales de grado III-IV—, pero todo el mundo los daba por buenos. La única solución era una operación terrible y mutilante, que significaba que a mis 49 años me tenían que sacar la vejiga y hacerme una de nueva con un trozo de intestino delgado.

(clic en pestaña verde para ampliar la información sobre este testimonio)

+ info
Dolça Revolució
E-mail: info@dolcarevolucio.cat