Hola compañeros/as, os escribo por si fuera de vuestro interés. En el año 2004 estuve trabajando de voluntario en Zambia. Contraje una infección fungal en el pie izquierdo que no remitía. Tenía dos dedos siempre en carne viva; según se iba curando, la costra se desprendía y vuelta a empezar.